El avance tan rápido de la Liga del fútbol colombiano del primer semestre (ya van siete fechas), motivado porque a mediados de año tendremos el Mundial 2026 en México, Canadá y Estados Unidos, lleva al entorno de Llaneros FC, a los aficionados y hasta a algún sector de la prensa deportiva y más aún a la no deportiva, a desenfocarse en ciertos momentos.
Veamos en qué radica ese desenfoque. Primero, el equipo no ha consolidado una idea de juego y su rendimiento ‘navega’ entre la intermitencia de partidos aceptables como visitante y la incapacidad para imponer su fútbol y lograr resultados en su estadio.
Segundo, la prioridad es y seguirá siendo sumar puntos para alejarse de los últimos lugares del promedio del descenso. Mantener la categoría este año es una tarea que requiere más esfuerzo, porque los puntos que se vayan sumando rinden menos que en el 2025 a la hora de obtener el promedio, debido a que hay que dividir por un mayor número de partidos. Los ‘picos’ de buenos resultados que en ocasiones se presentan y que de paso hacen subir al equipo en la tabla de la Liga no debe desviar la atención.
Y tercero, hay que mantener los pies en la tierra y entender realidades. Una es que Llaneros FC tiene una nómina modesta frente a muchas otras, lo cual es entendible porque su presupuesto no da para más. Y otra, que hay que aprender a hacer el curso y ese curso -por ahora- nos enseña que primero hay que salir del riesgo que aún existe en el promedio y, después, con la tranquilidad que eso deberá traer, sí soñar; porque no hay que cercenar la posibilidad de creer que se pueden lograr metas más grandes.
Pero, mientras esos grandes sueños se pueden hacer realidad, no hay que perder el foco.

