sábado, mayo 30, 2026

¿Y la Copa Suramericana de Atletismo?

Tras la inauguración el pasado fin de semana de la pista de atletismo del estadio Bello Horizonte de Villavicencio, quedan varias reflexiones para hacer. No todo pueden ser aplausos y menos caer en la adulación. Por eso, aunque para algunos resulte incómodo, para otros es necesario y sano decir las cosas como son.

Esa inauguración tuvo que ser aplazada a finales del año pasado por los problemas de la vía al Llano, que impidieron realizar el Campeonato Panamericano Sub-20, que era el inicialmente programado. Ese evento finalmente se realizó en Bogotá y a Villavicencio le asignaron la Copa Suramericana de Semifondo y Fondo, que era de carácter invitacional.

Antes de exponer las reflexiones que al comienzo mencioné en esta columna, hay que manifestar que resulta muy positivo que, por fin, se pueda contar en Villavicencio con una pista de atletismo de la mejor calidad y certificada como de clase 2 por la World Athletics. Eso abre las posibilidades de organización de eventos de este deporte y también de desarrollo de los atletas de pista en la región.

Son numerosos los casos en el Meta, en que las ligas y los deportistas no tienen un escenario adecuado y, sin embargo, logran resultados porque el talento supera esas dificultades. Pues bien, ahora la Liga del Meta tiene en donde adelantar un trabajo serio, que le permita al atletismo departamental dar un verdadero salto de calidad.

Dicho esto, es inevitable referirnos al evento que se realizó para inaugurar la pista: La Copa Suramericana de Semifondo y Fondo.

Primero, a excepción de los siete representantes de Venezuela (que podría verse como equipo), en Villavicencio no compitió ninguna delegación nacional y ni siquiera Colombia presentó un equipo como tal. Lo cierto es que desde el año pasado había un ‘compromiso’ de la Federación para inaugurar la pista y de recursos del Gobierno departamental, por lo que, sí o sí, había que hacer un evento con la chapa de ‘internacional’.

Es más, revisando los calendarios oficiales que la Federación Colombiana de Atletismo de los últimos años, desde el año 2023 y hasta el 2025 se realizó el Campeonato Nacional de Semifondo y Fondo; mientras que en el 2025 se realizó fusionado con el Campeonato Suramericano de las mismas especialidades. Ya en el calendario de este año, lo agendó para el 11 y 12 de abril como ‘Invitacional Internacional de Semifondo y Fondo’, y curiosamente, un mes antes (14 y 15 de marzo) la Federación realizó en Sopó (Cundinamarca) el ‘Invitacional Prejuegos de Semifondo y Fondo, que equivalió como el Campeonato Nacional de los años anteriores. Entonces uno se pregunta, ¿había que montarle a Villavicencio un evento y ponerle ‘Copa Internacional’ para salir de ese compromiso?

Revisando los resultados generales del certamen publicados por la Federación Colombiana de Atletismo, compitieron en total cerca de 180 atletas que llegaron en representación de 14 ligas del país (Antioquia, Bogotá, Boyacá, Caldas, Casanare, Cundinamarca, Fuerzas Armadas, Meta, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, Santander y Valle del Cauca; y eso que este último -siendo potencia atlética- apenas tuvo un solo deportista), más 12 atletas extranjeros (7 de Venezuela, 2 de Brasil, 2 de Uruguay y 1 de Ecuador).

No fueron ni los 70 atletas extranjeros que estaban presupuestados en los gastos del contrato por 165 millones de pesos, suscrito por el Instituto de Deporte y Recreación del Meta (Idermeta) con el Consorcio Logística Atletismo 2026 (conformado por la Corporación Construyendo Progreso en Colombia y la Corporación Vida de Colombia); ni tampoco los 11 países participantes que se promocionaron en los medios oficiales y que repitieron muchos otros, e incluso luego de clausurarse el evento se siguió publicando esa cifra errada.

Es decir, la Copa Suramericana que con tanta expectativa se esperó, se ‘desinfló’ desde el mismo acto inaugural y terminó siendo prácticamente un Torneo Interligas, en el que de paso no estuvieron los más reconocidos atletas del país; lo cual incidió directamente en el nivel técnico observado. Revisando los resultados generales, de las 27 pruebas realizadas, en 13 (el 48%) hubo 5 o menos competidores e, incluso, en una prueba solo compitieron dos atletas y en otras 5 pruebas corrieron solo 3 atletas. Además, solo 10 pruebas tuvieron más de 10 atletas compitiendo.

Y ni qué decir de la improvisación que desde la misma Federación se notó para con la prensa deportiva local. Incluso, junto con otro colega de la ACORD Meta fuimos objeto de un trato insultante por parte de un personaje que se identificó como Director Técnico del evento; que aunque mereció una respuesta en los mismos términos de nuestra parte, tuvimos la educación para no hacerlo.

Para tener en cuenta en el futuro

Para finalizar estas reflexiones, bien vale la pena preguntarse…¿Cuándo veremos realmente un evento internacional de atletismo de alto nivel en Villavicencio?, porque este que se hizo, muy a pesar de los 12 extranjeros que compitieron, en realidad no tuvo esa dimensión. Hasta creo que gastar 165 millones de pesos en un evento como el que se vio resulta excesivo y desmotivante para otras ligas y deportistas (de hecho ya he recibido comentarios al respecto), que siguen pasando carencias para salir a competir y representar al Meta sin apoyo estatal, sino con el de sus padres o de algunas personas que valoran su talento y esfuerzo.

Esa pregunta podría complicarse a futuro. Habría que validar lo expresado en el medio especializado Runningcolombia.com sobre la pista de atletismo de Villavicencio, al afirmar que “por estar en un estadio de fútbol, difícilmente se podrán hacer allí certámenes internacionales (por los horarios nocturnos, porque la iluminación está focalizada al centro de la cancha y no en la pista”.

Y a eso se le suma la consideración expuesta por el presidente de la Federación Colombiana de Atletismo, Félix Marrugo Torres, al director del Idermeta; que en una comunicación escrita del pasado 31 de marzo advierte que “la realización de eventos con un número excesivo de participantes podría comprometer tanto la certificación del material otorgada por el fabricante, como la certificación oficial de World Athletics. Esto representaría una pérdida significativa para la ciudad y el departamento, al limitar la posibilidad de continuar albergando eventos internacionales de alto nivel”.

En la misma misiva, la Federación también le señala al Idermeta que “dicha certificación establece condiciones específicas para el desarrollo de las competencias. Entre ellas se contempla un máximo aproximado de 25 atletas por prueba en una misma competencia, en concordancia con los estándares técnicos del atletismo, los cuales buscan preservar la calidad de la pista…”.

Por lo anterior, el mensaje es claro: Hay que cuidar la pista y en primer lugar la responsabilidad será del Idermeta, que es quien autoriza el préstamo del estadio y de la misma pista, para eventos que podrían representar algún riesgo de afectación de las condiciones de la misma.

Fernando Cadena
Fernando Cadena
Periodista ACORD Meta

Artículos relacionados