A la luz de los resultados, jugar en el estadio Bello Horizonte de Villavicencio parece ser para Llaneros FC poco favorable. De seis partidos disputados en ‘su estadio’ durante la Liga II-2026 del fútbol colombiano, el onceno llanero ha perdido tres (ante Millonarios, Tolima y América), lo que significa que ha cedido 9 puntos de 18 posibles.
Sin duda, en casa se han ‘escapado’ los puntos con los que Llaneros FC estaría tranquilamente ubicado en el grupo de los ocho primeros de la tabla. Pero si ese factor del rendimiento deportivo es diciente, al mismo se suma el hecho que ante equipos como Millonarios, Atlético Nacional y América, las tribunas del Bello Horizonte estuvieron ‘inundadas’ de camisetas azules, verdes y rojas.
Como bien lo dijo el jugador de Llaneros FC John Vásquez, luego del partido contra América, “me voy triste, porque me sentí jugando de visitante”. Además de esa descripción más que cierta sobre el ambiente que encuentra Llaneros FC en su ‘propio estadio’, Vásquez les pidió a los aficionados: “Hace falta tener más sentido de pertenencia por el equipo que los está representando”.
Estas frases caen como ‘anillo al dedo’ para que la afición de Villavicencio y el Meta reflexione hacia adelante sobre el camino que aún hay que recorrer, para ser una plaza que tenga identidad y haga respetar al equipo de la tierra en el fútbol de primera división.
Definitivamente, la localía en el estadio Bello Horizonte que debería ser un punto a favor, se ha convertido en otro escollo a superar por parte de Llaneros FC; al que aún le quedan cuatro juegos por disputar en casa: Ante Independiente Santa Fe (18 de octubre), Deportivo Cali (21 de octubre), Junior de Barranquilla (31 de octubre) y Boyacá Chicó (12 de noviembre).
Lograr esos puntos resultarán muy importantes, especialmente para fortalecer la posición del equipo en la tabla del promedio del descenso, que debe ser la prioridad. De ahí en adelante, lo que pase en la tabla de la Liga, sería algo adicional que nos ocuparía en su momento.

